La principal causa de incapacitación en el mundo no son los conflictos violentos, ni los accidentes de coches, ni los desastres naturales ni siquiera el cancer. Son las enfermedades mentales.

Más de 300 millones de personas sufre depresión clínica. Casi 1 de cada 5 americanos. En ese país, USA, los desórdenes en el comportamiento son la tercera causa de hospitalización en los adultos entre 18 y 44 años. 

Existe múltiples causas entre las que debemos incluir mejores diagnósticos, más opciones de tratamiento y la mayor aceptación de este tipo de desórdenes. También los problemas sociales como separaciones, deslocalización o aislamiento o problemas económicos como el estancamiento salarial, desempleo o el endeudamiento. En general, los expertos subrayan la importancia de 5 pilares :

  • Dieta
  • Ejercicio
  • Higiene del sueño
  • Propósito
  • Relaciones interpersonales

Pero algunos autores se refieren a un posible sexto pilar que llaman “nutrición digital”, un concepto con el que se refieren a la enorme cantidad de contenido, digital o no, que consumimos para aliviar el estrés emocional o maximizar nuestro potencial, salud o felicidad. Pero también a la habilidad para consumirlo adecuadamente.

En este sentido el concepto de “nutrición” es muy apropiado en la medida en que se refiere a los hábitos saludables necesarios hoy en día para gestionar la ingente cantidad de contenido que consumimos. Para daros una idea:

Cada día un adulto americano hace scroll vertical en páginas digitales como para recorrer tres veces la altura de la estatua de la libertad!

Nutrición digital” parece un concepto “forzadamente” paralelo a la preocupación de todos los que nos dedicamos a la alimentación hospitalaria pero nos permite introducirnos en un área en la que seguro todos tendremos que avanzar en un futuro próximo, si es que no lo estáis haciendo ya. Él área de la prevención, de la educación del paciente. Porque el hospital es el lugar donde se rehabilita al paciente para devolverlo a su mejor condición posible, pero también el lugar donde se le “enseña” cómo actuar para maximizar su bienestar. Y esta labor didáctica, preventiva, es una función cada vez más importante para mejorar la salud de la población.

Y esta labor didáctica y preventiva impacta de lleno en la función de nutrición desde el momento en que la dieta es uno de los pilares del bienestar y está en el origen de muchos desórdenes.

¿En qué medida consigue tu hospital educar e influir en la mejora de los hábitos alimenticios de los pacientes que atiende?

Las oportunidades son enormes: la propia comida que se entrega, las explicaciones al paciente, la información entregada en la selección de menú ya sea ésta en papel, digital o presencial, la información entregada en la tarjeta de emplatado, etc.

Con todos esos “touch points” donde focalizamos la atención del paciente sobre la alimentación… ¿cuánto esfuerzo didáctico realizamos para educarle? Estoy seguro que todos encontraremos margen para mejorar!
Y como decían los dibujos animados… “pero no se vayan todavía, aún hay más!”

La semana pasada, el responsable de Desarrollo de Negocio de Coquus, Alberto Lázaro, estuvo en un congreso sobre innovación en Viena. Allí estuvo hablando con Jan Tatousek, Director de Estrategia de Innovación de Phillips. Esta inmensa empresa, que lleva dedicada al sector hospitalario desde principios de siglo (mucho antes de hacer televisiones ?) ofrecía una ponencia sobre sus trabajos de investigación en hospitales.

En esas conversaciones Jan explicaba sus trabajos en mejorar la comunicación con el paciente y en concreto, la gestión del momento en el que el paciente vuelve a casa. Deja el hospital, los cuidados, las visitas frecuentes de la enfermera, la tensión del ingreso… y vuelve a la rutina de su hogar. Ese cambio supone un corte también en la adopción de las buenas prácticas que se llevan a cabo en el hospital. También en la alimentación!

Así, desde Phillips trabajan en líneas para mejorar el “From hospital to home” y con el foco puesto en la alimentación hospitalaria y en como Coquus gestiona la información, comentaron iniciativas y oportunidades para extender ese contenido didáctico desde el hospital hasta casa: en qué medida sería posible seguir informando al paciente en su hogar de los platos que el hospital le sugeriría, de sus beneficios, de los motivos por los que son equilibrados, etc. 

Muchas ideas inspiradoras sobre las que seguiremos trabajando en Coquus para mantener el rumbo a la excelencia. Sabemos que el día a día obliga a pelear con la trazabilidad, la gestión de excepciones, la reducción del desperdicio, la previsión de compras, etc. Pero es necesario mantener la vista en el largo plazo para que no cese el proceso de innovación y mejora continua de la Alimentación Hospitalaria. Como decía Jack Welch:

Es necesario ser capaz de “soñar y exprimir el limón al mismo tiempo”.